viernes, 1 de enero de 2010

Haiku - Impotencia



Verbo silente,
con su callar me habla.
John, no eres nada.

El año 2009 no pudo acabar peor...Un hombre fallecía a mediodía de ayer, día 31, sin que yo pudiera hacer nada por evitarlo...Una mujer abrazada a él, que yacía inerte en mitad de la calzada, un infarto que no estaba invitado a la fiesta de fin de año que preparaban, la ambulancia que no llegaba, intentos de reanimación inútiles, cuatro minutos como cuatro siglos eternos, ni el oxígeno ni las descargas sirvieron... El sentimiento es de profunda tristeza, lágrimas evaporadas por una impotencia que me quema, que no consuelan ni al escritor, ni a la familia, ni a nadie, pero que me dejan un mensaje de fragilidad extrema, de dar valor a cada segundo, de querer exprimir cada instante...Y, naturalmente, de profunda rabia interior por no haber podido hacer más...El único consuelo que me queda es el que todavía me regala una mirada, la de la viuda, que en evidente estado de ansiedad no hacía caso a nadie para tomarse una pastilla que la tranquilizase... Me miró con unos ojos de dolor que jamás olvidaré, pero a la vez tiernos y necesitados de ayuda, y escuchó -no sé por qué- las palabras que la dirigí -que ya no recuerdo- y sin decir nada se puso la pastilla debajo de la lengua, y cerró los ojos, para abrazarse de nuevo a su amor.

4 comentarios:

Anatxu dijo...

Lo somos todos, Juan.....
Todo y nada, ese es nuestro misterio.
En un segundo, una vida....en una vida, un segundo más,por favor.
Besos y amor

John Keating dijo...

Muchas gracias Anatxu...Sentimientos encontrados: la tristeza de ver un hombre morir a tu lado, la sensación de agradecimiento de todo lo que tengo...Un día que no olvidaré.
Un beso fuerte,
JK

Anónimo dijo...

Si no gritara Él, lo harían las piedras del camino. Ánimo John, tu nada ante Dios es tu todo. Mariano.

John Keating dijo...

Tienes razón, Mariano...Hoy retomaba la lectura de un libro que había dejado hace una semana en su página 102...Dicen que las casualidades no existen, y mis guionistas se empeñan en confirmarlo...Cuando he visto el título del capítulo que me disponía a leer no daba crédito: "El ser humano actual ante la muerte"...En la página 104 dice "Acompañar a alguien a que muera de la mejor manera posible es una manifestación grande de amistad"...Naturalmente, Sonia ha venido a mi mente otra vez; verla ahí abrazada a él, lo más bonito que he visto en mucho tiempo. Ahí estaba Dios, no tengo duda alguna.