lunes, 1 de junio de 2009

Rey de copas...



John Keating tuvo ayer una mañana, y diría incluso que un mediodía y una tarde, sensacionales... Lástima que se le ocurrió ir a buscar la caja de herramientas cuando ya había anochecido. Los domingos por la noche debería estar prohibido hacer nada en las casas. Escribir, si acaso, pero sin tocar el ordenador, porque la Ley de Murphy dice que hay muchas posibilidades de que la pifies y comiences la semana algo torcidito...

El caso es que solo buscaba un pequeño destornillador. El por qué carece de sentido, en su momento, pero sobre todo ahora... El armario de la entrada siempre me ha dado problemas. Me tiene algo de manía desde que llegué a esta casa: primero las correderas, luego las baldas...pero lo de ayer fue el sumum, el máximo...la nit del foc.

Hay cuatro estantes, dos repletos de cristalería (no os podéis ni imaginar la cantidad de copas que nos han regalado a lo largo de nuestra vida: debo tener cara de bebedor, lo que destila deseos irrefrenables de regalarme cristalerías.. A otros, las mujeres se les lanzan a los brazos, o les compran los libros que luego no leen... Keating atrae cristalerías...)... El caso es que allí había copas de vino (de quince tipos, claro, para vino fresco, blanco, rosado, rioja, ribera, crianza, tempranillo, lo que quiera oiga)...Y había copas de agua, de cava, de licor, de whisky (altos y bajos), copas para copas, copas de martini, de chupito, de sorbete, de oros, de espadas y de bastos, copas de europa del Rey de la Liga... ¿El Barsa, tres y presumiendo? Ca! ... Invéntate una bebida ahora mismo y te saco la copa que le va...

Bueno, pues al buscar la caja de herramientas, que está en el estante inferior, veo que la balda que sujeta las copas no está muy firme... Abro la caja presto, saco un tornillo de apoyo...Su destornillador, me afano en la tarea... Y en esto...Ante mis ojos, una catarata de cristales cayendo entre mis brazos y mis piernas, sonidos a ángeles celestiales (señal de que al menos la cristalería era buena..)...cayendo al unísono... Yo paralizado. Lo único que pensaba era por qué vena iba a desangrarme...Los cristales al romperse brillaban con una tonalidad azul turquesa, preciosa...

El caso es que seguía paralizado, y creo que actúe bien, porque si llego a moverme, para empezar, las plantas de los pies me los hubiera cortado enteritos (esto lo puede comprobar luego)...Cierto es que hay que tener sangre fría para ver las copas caer, las manos con sangre y las piernas con multiples cortes, y quedarte parado, pero es lo que hice. No me preguntéis por qué...

Así que, una vez más, aprovecho para dar las gracias a ese ángel de la guarda que cuida de mí, y que ayer se ganó el sueldo. La otra gran ventaja es que el armario ha quedado amplísimo, oye.

3 comentarios:

Ralph World dijo...

Espero que estés bien, porque me he reido imaginando la escena... por cierto, como ya no tienes vasos ni copas ¿que vas a hacer con el vino y la sidra?
:-)

John Keating dijo...

Estoy estupendo...como siempre! :-)

Anatxu dijo...

sin problema, ya hay otra nueva...
estos ricos.........