
Hay días que me dormiré igual de feliz que hoy...Más, no lo creo...
Hace algo más de un mes poníamos unos discos a trabajar. Era un disco en el que se invirtió mucho esfuerzo, sobre todo cariño, por parte de mucha gente, en el que se pusieron muchas ganas por ayudar a unos cantantes que comenzaban su carrera... La cosa aparentemente no funcionó como se esperaba, y sobraron algunos discos... Pasé cierto tiempo viendo los discos amontonados en cajas, y un buen día pensé que era el momento de ponerlos a trabajar, organizando un concierto...¿El gancho? Los chicos tocaban, con la entrada regalábamos un disco, y los beneficios iban para dos ONGs...De esto se obtuvieron 2.000 euros, que fueron a partes iguales a dos de las Organizaciones que más quiero.
Parecía que ahí terminaba todo. Pero entre los más de 150 asistentes al concierto, una mujer. Fue compañera de trabajo, y nos seguimos viendo de vez en cuando con admiración recíproca. Compró varios discos más, y vi como disfrutaba del concierto... Sin decirme nada, presentó un proyecto a la Fundación de su empresa...Hoy me escribe, y me llama luego desde Barcelona, eufórica, anunciándome que han aprobado su propuesta y que una de las dos ONG's, la más necesitada, la que está casi en ruinas, la que más debe, tendrá todo lo que a una escuela con 240 niños le hace falta para sobrevivir.
Hoy he sido testigo de un milagro, y el que no crea esto, no está en este mundo. De un par de cantantes a un disco, de un disco a miles, de miles a cientos sin vender, de cientos de discos a cientos de personas, de cientos de personas a una persona, de una persona a 240 ilusiones.
Un beso muy fuerte a Maite, otro a Olivia, otro a Elena y un abrazo a Nacho y otro a Fede...Y millones de gracias a todos los que cada día hacéis algo muy pequeño por los demás: que sepáis que el efecto mariposa existe, y ésta es la prueba.